<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179</id><updated>2011-11-04T19:00:17.591-07:00</updated><category term='microrelato'/><category term='Relatos ciencia ficción'/><category term='Mil o un mundo'/><category term='Steampunk'/><title type='text'>Cosecha de mundos</title><subtitle type='html'>Lugar de publicación de mis relatos</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-948576840937290075</id><published>2010-07-13T13:28:00.000-07:00</published><updated>2010-07-13T15:09:48.409-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mil o un mundo'/><title type='text'>Mil o un mundo. Parte VII</title><content type='html'>Cayeron en un rincón de un bosque. Les dolían todas las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;extremidades&lt;/span&gt;, las puntas de los dedos de las manos y los pies les &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;hormigueaban&lt;/span&gt; de una forma exagerada, picaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Nat&lt;/span&gt;'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;aur&lt;/span&gt; fue el primero en levantarse, torpemente y mareado, parecería a un extraño que bailaba en éxtasis algún baile &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;chamánico&lt;/span&gt;, o que había sido drogado.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Mele&lt;/span&gt;'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;siar&lt;/span&gt; se encontraba aun en el suelo de tierra y hojas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;pináceas&lt;/span&gt; secas, su torso sobre sus piernas. Se apretaba la barriga con sus brazos y de su cabeza se veía una masa de cabello oscuro.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Nór&lt;/span&gt; era, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;probablemente&lt;/span&gt; quien se encontraba físicamente mejor, pero estaba aun confundido y desorientado. Al principio sus ojos no le permitían ver nada más allá de una confusión blanca, pero poco a poco pudo ir viendo lo que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;representaba&lt;/span&gt; el mundo donde estaban. Le parecía familiar pero a la vez le era todo extraño. La luz, la temperatura, el aire, el paisaje que estaba en su alrededor &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;sobrecogedor&lt;/span&gt;. Era familiar porque no veía nada &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;excesivamente&lt;/span&gt; extraño, pero no habría sabido definir qué le era diferente en un primer término. Ese mundo podría pasar por su mundo sino supiera nada de su situación teórica en un espacio que había cambiado en su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardaron varios minutos, quien sabe si una hora, en estar preparados para partir de aquel lugar. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Mele&lt;/span&gt;'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;siar&lt;/span&gt; le dijo algo en un tono muy preocupado a Nata'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;ur&lt;/span&gt;, y él pareció estar de acuerdo con lo que ella le estaba diciendo, y miraron a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Nór&lt;/span&gt;, el cual se hacía con la idea de que debía acostumbrarse a que no hablarían su idioma y no parecían dispuestos a comunicarse más allá de lo necesario.&lt;br /&gt;-Me pregunto porque vuestro Maestro, abuelo, o quien sea, no os enseño a hablar cuatro tonterías de mi idioma si él sabía... -exclamó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Nór&lt;/span&gt;- deberíamos intentar hablar... -miró a sus compañeros los cuales comenzaron a erguirse correctamente y se disponían a caminar-... digo yo, si somos un equipo, o tenéis que proteger lo que representa que tengo que hacer, podríais intentar ser más &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;co&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;mu&lt;/span&gt;-ni-ca-ti-vos.&lt;br /&gt;Sólo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Mele&lt;/span&gt;'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;siar&lt;/span&gt; lo miraba severamente, mientras caminaban entre un montón de troncos. Un montón de troncos, aseveró &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Nór&lt;/span&gt;. Aun quedaba algún árbol, algo extraños pero serían de una especie que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Nór&lt;/span&gt; no conocía, con su ramaje de hojas en forma de agujas azul verdoso. El resto de árboles, eran troncos secos, y contra más se alejaban del radio de la baliza, menos áreas de árboles muertos veían, pero esto no lo descubrió hasta que horas más tarde se puso el Sol de aquel lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nata'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;ur&lt;/span&gt; había cazado algo sin que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Nór&lt;/span&gt; se hubiera dado cuenta que éste se había separado un rato, y no fue hasta entrada la noche que se dispusieron a encender un fuego, comer lo más rápido que las mandíbulas les permitían masticar la carne dura de aquel pájaro verde y grande &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;difícil&lt;/span&gt; de desplumar. Nór había estado algo ausente, intentando recordar qué debería hacer. Apagaron el fuego y se durmieron haciendo turnos, exceptuando a Nór, a quien no dejaron hacerle turno ycon señales y miradas amenazantes le obligaban a yacer en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de amanecer Nat'aur le despertó. Había descansado mejor que la anterior noche en el otro mundo. Continuaron su camino, pero a paso más rápido, los dos acompañantes parecían estar algo alarmados. En poco tiempo el brillo grisáceo del amanecer se dejó ver casi enfrente de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mele'siar se giró a mirar hacia atrás y comenzó a ir más deprisa. Le dijo algo a Nata'ur, y Nata'ur se situo tras de Nór. Mele'siar miró a Nór y le dijo "Corre". Fue tan contundente con su mirada y expresión y su tono de voz, que no le dio tiempo a darse cuenta que ese "corre" lo había entendido en su idioma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sinceramente, aunque Nór no se atrevió a mirar atrás por el pavor a ver algo monstruoso o amenazante, no escuchaba nada. Sin embargo, notaba una presión que le perseguía. Esa sensación cuando alguien que es una amenaza conocida se acerca hacia tu dirección, y sabes que puede ir a por ti sin freno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo estado el Sol en su cima, llegaron a un camino con unos margenes cada vez más anchos. Continuaron corriendo por ese camino.  Nór no estaba ni mucho menos acostumbrado a resistir grandes trayectos con ese ritmo. Sus pulmones no querían continuar el mismo ritmo y comenzó a toser y se paró, haciendo frenar a los otros dos protectores. El camino giraba un recodo, hacia el fondo, del verdoso bosque hacia la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Nór se apoyaba en sus piernas para recuperar el aliento, se giró hacia atrás el camino por curiosidad, y notó un frío estremecedor. Mele'siar estaba nerviosa, y Nata'ur se puso en guardia. Nór comenzó a correr de nuevo, olvidándose de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una figura se postró ante ellos, quizá a menos de unos cien codos de ellos. Mele'siar exclamó un grito de espanto, y comenzó a rebuscar entre su pequeño equipaje algo. Nata'ur estaba alerta pero más calmado. Sacó una de las flechas que llevaba encima y desenroscó de la vara su punta metálica. Mele'siar acabó de encontrar lo que buscaba, y Nata'ur lo enrolló en la vara de la flecha. Era otra punta, de un metal que Nór recordaría por sus amuletos, pesado, parecido al hierro, pero más negruzco, y tenía unas espirales dibujadas en el triángulo que formaba la punta en sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una figura espantosa, corría a una velocidad mortal, y Nór se dio cuenta que ya lo tenía encima, en todo ese tiempo que sólo sucedió en menos de quince segundos. Sus ojos humeaban energía azul inyectados de ira. Mediría algo como dos jabalíes puestos uno encima de otro, y su fiera mandíbula asestada de dientes que parecían metálicos, se abrieron y apareció un rugiente torbellino de energía azul, mientras el monstruo mobía su torso fiero. Nór estaba congelado. Veía como ese torbellino iba atrayendo partículas de arena y de hojas secas hacia su boca hambrienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya estaba a dos pasos de Nór, el cual ya estaba sentado del espanto en el suelo, y notaba su energía succionadora comenzaba a arrastrar con algo de fuerza su pie, Nata'ur disparó una veloz flecha que acabó en su boca absorbente. La vara de madera se desintegró en un instante, pero el metal se quedó allí, moviéndose como una hoja encima de un remolino de agua formado por la precipitación de cascadas en un río. La fiera comenzó a tambalearse, luego dio un paso atrás, cerró la boca, se sentó de forma muy mecánica, y sus ojos azul brillantes se apagaron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-948576840937290075?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/948576840937290075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=948576840937290075' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/948576840937290075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/948576840937290075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2010/07/mil-o-un-mundo-parte-vii.html' title='Mil o un mundo. Parte VII'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-2836120049198546644</id><published>2010-01-11T13:37:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T03:10:46.667-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mil o un mundo'/><title type='text'>Mil o un mundo. Parte VI</title><content type='html'>&lt;div  style="margin: 1ex;font-family:georgia;"&gt;      &lt;div&gt;    &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Estaban dentro de una sala de paredes  marrones, con algunos dibujos geométricos pintados en azul, rojo y  amarillo, todos reseguidas en blanco. Parecían no tener ninguna función  mayor que la decorativa, aunque Nór reconoció un símbolo. Era el  símbolo del medallón, y el mismo símbolo representado en la cámara  secreta de casa de Sol, y éste se encontraba pintado en un mojón de  piedra clavado ante una zona de luz. Había en el techo un orificio  de entrada de luz, y a unos cinco metros, contra la pared pero en la  penumbra, un trono austero.  Allí estaba sentado un hombre viejo. Tenía  el cabello, blanco, recogido hacia atrás. En su frente tenía pintado  el símbolo en azul. Sus ojos parecían más jóvenes, inteligentes,  y agudos. Estaba cubierto por un manto de tonos primordiales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llegaron ante el monolito y no pasaron de allí. No les estaba permitido.  El otro hombre y la mujer hicieron una extraña reverencia, arrodillándose  ante el anciano y alzando las palmas hacia arriba, inclinando la mirada  hacia el círculo de luz. La mujer se dirigió al anciano, le susurreó, y el anciano  pareció agitarse algo. Sus ojos brillaron en la penumbra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En un acento extraño, el anciano habló  a Nór.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Dime joven, ¿conoces a Vudreiyar  Sol?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿…Sol? Conozco una Sol…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Qué ha sido de ella?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Ha… muerto…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Muerto? –el anciano, entonces, murmuró algo incomprensible, la mujer exclamó- Dime, joven venido de otro mundo, ¿qué sabes de la  muerte de Vudreiyar Sol?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Murió en circunstancias extrañas…  -el anciano, a pesar de las nuevas noticias, se mostró imperturbable,  pero comenzó a levantarse con ligera dificultad. Nór no entendía  nada. Estaba aun más alterado no sólo porque el anciano de ese extraño  lugar, de nativos que no conocían su idioma, conocía su idioma, sino  que también estaba perturbado porque ese hombre conocía a Sol, aunque  los símbolos le daban una pista. ¿Qué pasaba?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al susurro del anciano, la mujer y  el hombre abandonaron el edificio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Joven del otro mundo… ¿Cómo  te hacen llamar?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-…Nór…Señor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Ahora eres Vudreiyar Nór… ¿Sabes  qué es ese amuleto que llevas colgando de tu cuello?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-No… todo ha sido muy rápido…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Qué sabes de los Guardianes  de las Balizas?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Nada… ¡espera! No los he visto,  pero creo que me seguían...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Te seguían? Val’ej dawen… Tendrás  que aprender rápido, tenemos poco tiempo. Un buen Vudreiyar, y más  en estos días, tiene que aprender muy deprisa –fue entonces cuando  el anciano se mostró ligeramente perturbado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El anciano comenzó a explicarle  toda la historia de los viajes de Sol a ese mundo,  sobre lo que  sabían de los Guardianes de las Balizas, y algunos asuntos que Nór  le costaba comprender.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Vudreiyar Sol vino hace lejanos ciclos. Yo aun era tan joven como ella aparentaba por entonces. Llevaba un libro entre sus brazos, venía vestida con extraños ropajes para nosotros, y una lengua lejana. Gracias a sus conocimientos, y su sabiduría, pudimos entendernos. Entonces nos explicó que venía de otro mundo, un mundo que no se podía llegar por los pies, ni por objetos construídos por las manos, sólo a través del Vud'r. Pocos pueden ver el Vud'r, los de ojos claros, y privilegiados son los que pueden ser tomados por los Vud'r. Éstos son los Vudreiyar. Tú eres un Vudreiyar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Nuestros antepasados nos contaban que los Vud'r existían desde hacía ciclos de ciclos, desde que se perdió el conocimiento del Origen de Todo. Los Vud'r están protegidos por un Vudair, el Guardián de su Vud'r. Cuando un mortal que no tiene permiso es absorbido, incluso accidentalmente, por un Vud'r, los Vudair van a su caza. Sus órdenes son reabsorber los no-permitidos. Entonces, cuando el Vudair encuentra al no-permitido, le da caza, y lo reabsorbe, para que su esencia no contamine al otro mundo. No puede un mundo tener más esencia que otro, y mucho menos que un mundo tenga esencia transportada de otro mundo. ¡Se rompería el equilibrio!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Cuando Vudreiyar Sol llegó por vez primera, ella conocía más que nosotros. Los Vud'r comenzaron a tener extraños comportamientos. El tiempo cambiaba, y los Coroc't, nuestros sacerdotes que saben-ver, notaron que nuestro mundo comenzaba a perder esencia por algún Vud'r lejano... Y los Vudair no aparecían. Sol llegó diciendo que su misión era saber la verdad, la verdad de los Vud'r, para entender qué pasaba con su mundo, y con otros mundos. Ella creía que toda la esencia se estaba perdiendo porque quizá los Vud'r perdían la suya también.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Entonces desapareció por cinco ciclos, cuando nuestro mundo perdía más esencia que otras veces, y cuando volvió, hace un ciclo ya, al cabo de unos días, los Vudair comenzaron a perseguirla. Nunca los habíamos visto, hasta que  se acercaron a nuestro pueblo. Buscaban la Vudreiyar. No era un comportamiento natural, pero Sol ya nos advertió que en otro mundo ya habían conocido esa reacción. Los Vud'r son unas bestias a cuatro patas como una persona de alto, pero como dos personas de grueso... Su piel cambia según la luz del entorno, y sus ojos brillan de color azul. Tienen garras de duro cristal azul, con las que desgarran casi cualquier cosa, y su boca, por donde absorben las esencias, está rodeada de mil dientes, y en el interior de su boca no hay otra cosa que el Gran Torbellino del Final Vacío. Y ahora mataban a seres de un mismo mundo. Si no eran del mismo mundo, las abosrben, pero los Vudair ahora matan...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Llegaron al pueblo, y mataron a cinco de nuestros mejores guerreros. Ellos lucharon, pero todo era inútil. Sol alzó sus conocimientos prohibidos y consiguió ahuyentarlos por mucho tiempo. Ella se quedó recluída aquí, en el templo del Perdón, estudiando toda la información que había recabado de su largo viaje. Y ahora es el momento que te cuente todo lo que ella pudo contarme, antes de volver e irse para siempre...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"La esencia se está escapando hacia un mundo que nosotros no conocemos, y el resto de mundos van perdiendo esencia para tratar de recuperar un equilibrio. A medida que los mundos pierden su esencia, ellos mueren. Primero los seres del agua, luego, los seres de la tierra, luego los del aire, y luego, los del fuego, nosotros. Vudreiyar Sol me mostró unos dibujos según lo que había descubierto una red de mundos. Hay muchos mundos, y todos ellos conectados, algunos directamente, otros alejados unos de otros. Y los Vud'r son las puertas de conexión. Seguramente los Vudair actuan así por la inestabilidad del Todo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Vudreiyar Sol se fue para acabar de descubrir lo que le faltaba por conocer, espero que lo lograra. Tú eres el nuevo Vudreiyar. Los Vudair te perseguirán. Esos amuletos te protegerán todo lo que el extraño material puede protegerte contra ellos. Nunca los dejes, ni olvides, ni pierdas. El libro de Vudreiyar Sol contiene todo lo que ella llegó a saber. Tú, Vudreiyar Nór, debes partir de aquí y del punto que dejó Vudreiyar Sol y salvar mi mundo, tu mundo, y todos los mundos. Queda muy poco tiempo...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Un hombre entró por la puerta y le informó de algo, el anciano asintió, y le dijo algo. Se levantó. Nór estaba muy aturdido, muy confuso, muy incómodo. No entendía ni quería entender esa situación, ni las responsabilidades que le querían otorgar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"Ahora vendrán Nat'aur y la sacerdotisa que-ve Mele'siar. Ellos han sido encomendados a protegerte el resto de tu camino. Nat'aur es nuestro mejor guerrero, y Mele'siar es una gran sacerdotisa de gran poder. Iniciaréis un largo viaje, antes de que el Vudair salga de su prisión. Te estaba siguiendo... He creado la última cocción del extraño material, y os la llevaréis vosotros. Mele'siar sabe como y cuando usarlo. Partiréis ahora, hacia otro Vud'r, en la lejanía del desierto. Recuerda, ellos pueden pasar porque han sido preparados como Vudreiyar, pero sólo podrán pasar contigo si van contigo, pues tú eres el sucesor de Vudreiyar Sol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El viaje de Nór inició en desierto. Se sentía coaccionado a continuar por un destino en el que no había creído hasta entonces. Ese anciano le hablaba como si hubiera sido elegido. Sabía que nadie le había elegido, nadie le había dicho a Nór que tenía unas obligaciones que parecían más propias de un extraño sueño, o más bien de una pesadilla. Aun se sentía como si nada de lo que sucedía fuera real... Ni siquiera él había escogido estar allí. Aun era muy joven, su tarea era la cosecha,... Aunque el tiempo cambiaba constantemente y las cosechas se desajustaban, se perdían parcialmente... Su tarea era ser cosechador, proveer de alimento a su pueblo, proveer a su pueblo de lo que necesitaban... La alimentación era una necesidad para vivir... Vivir, y el tiempo estaba cambiando. Sus acompañantes eran silenciosos. Llevaban mucho peso en las espaldas, quizá Nór era el que más, pues cargaba en su pecho los extraños amuletos, y en la mochila de su espalda además, el libro de Sol.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se movían rápidamente por el desierto que se tornaba cada vez más pedregoso. En la lejanía veía escarpadas protuberancias., a dos días más o menos de camino. En una parada Mele'siar le señaló aquel lugar y le indicó muy vastamente que era por allí donde estaba el siguiente Vud'r. No podían hablar, y comentar lo que sentían. Nór se sentía además solo, e incómodo entre desconocidos que parecían marginarle no sólo por ser totalmente extraño, sino por una maldición que parecía haber augurado con su simple llegada accidental. Y seguramente Mele'siar y Nat'aur también se sentían igual. Aunque apenas tampoco hablaban entre ellos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Durante el siguiente día de viaje, Nór se cuestionaba cosas que no entendía, o no le encajaban, como por ejemplo...¿Si sólo podía haber un Vudreiyar de esos, porque sus dos acompañantes ahora podían serlo también?... ¿Los Vudair, o los monstruos guardianes, como podían reconocer objetivos, si eran de otro mundo, o si podían distinguir entre Vudreiyar, y si siempre habían sido así?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Evidentemente, durante el costoso y agotador viaje, no pudo solventar esas dudas. No podía comunicarse con unos acompañantes que apenas le entendían en su lengua, y menos siendo tan poco comunicativos en general. No podía leer ni ojear el libro de Sol, pues cuando era de día caminaban con presteza, y cuando era de noche, no encendían ni una brasa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Finalmente llegaron ante un Vud'r, o Baliza. Ahora podía observarla con más calma. Era un prisma de luz resplandeciente azul, con un interior que parecía ser de luz blanca. Flotaba suspenso en el aire. Notaba una brisa que se escapaba por allí. Hilillos de arena y materia desaparecían dentro de la Baliza. Mele'siar estaba acongojada, pero no quería mostrar temor. Nat'aur estaba algo impresionado, pero tampoco parecía mostrar temor en su semblante. Se acercaron los tres en paralelo hacia la Baliza, y desaparecieron.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-2836120049198546644?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/2836120049198546644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=2836120049198546644' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2836120049198546644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2836120049198546644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2009/09/mil-o-un-mundo-parte-vi.html' title='Mil o un mundo. Parte VI'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-5159426766655843864</id><published>2009-09-01T05:06:00.000-07:00</published><updated>2010-01-02T11:28:11.835-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mil o un mundo'/><title type='text'>Mil o un mundo. Parte V</title><content type='html'>Nór desapareció... Notaba que había desaparecido, se expandía todo él en alguna dimensión desconocida, notando ninguna y todas las sensaciones prácticamente a la vez. Blanco frío y amarillo calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apareció entre dunas amarillentas de arena, en medio de un desierto. Nór fue despedido quizá unos tres metros hasta que cayó entre sobre la arena. Trató de levantarse y la primera reacción de su cuerpo fue devolver. El viaje le supuso algo nuevo e insoportable para su cuerpo.&lt;br /&gt;Trató de gatear un poco, pero cayó de bruces nuevamente en la arena. Se quedó bajo un sol amenazador y abrasador, inconsciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se despertó, se encontró bajo un techo acolchado por pieles marrones. Estaba desnudo, menos por los tres amuletos triangulares que habían sido anudados alrededor de su cadera. A su derecha tenía una mesa pequeña donde habían dejado el libro, y debajo de él varios papeles más. Detrás de la mesa había pared de barro y pilares de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór se encontraba en un catre ligeramente incómodo, donde en lugar de sábanas tenía más pieles. A su izquierda, en el suelo, encontró una vasija cerámica con agua, y algo que parecía queso envuelto por una tela basta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entendía nada. Estaba en un lugar absolutamente desconocido, extraño, exótico y primitivo, desnudo y con tres amuletos de hierro pesado colgando encima de sus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trató de incorporarse. Todo le daba vueltas. No podía permitirse volver a postrarse, debía escapar de allí. Probablemente, lo primero que Nór pensó, era que le habían capturado... Aunque no estaba maniatado, y tampoco veía ningún tipo de vigilante a su alrededor, y tenía el libro a su alcance...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hola?-gritó Nór, aunque nadie le respondió ni asomó la cabeza por la puerta que se encontraba justo en frente de él. De hecho, sólo escuchaba el zozobrar con el viento de unos palillos colgantes a modo decorativo.&lt;br /&gt;Se sentó encima del catre, tratando de recuperar el sentido. Y se dio cuenta que hacía mucha calor y tenía sed. Tomó el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un niño asomó la cabeza, y al verle levantado, se fue gritando. Nór olisqueó el queso, pero su fuerte aroma lo repelió de la tentación. Un hombre corpulento y una mujer baja, esbelta y atlética aparecieron por la puerta. Nór instintivamente se tapó rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre iba vestido con pantalón y camisa de tela algo basta marrón, con un collar de amuletos de cerámica. La mujer llevaba un vestido sedoso pero consistente azul zafiro con estampados geométricos blancos verticales. Ambos tenían la piel oscura, ligeramente aceitunada, el cabello largo y recogido. Parecían la misma persona pero en versión masculina y femenina. El hombre llevaba otra vasija, algo más grande, con un paño húmedo dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se le acercó y le dijo, lentamente:&lt;br /&gt;-Comon win'adog. -gesticulaba como tratando de decirle que le siguiera. La mujer le había llevado una bata de tela gruesa, de color azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór estaba pasmado. Sin destaparse, se levantó del todo. La mujer trató de quitarle la manta con un inocente y suave tirón hacia abajo, causando una mayor resistencia por parte de Nór.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre dejó la vasija en el suelo y escurrió uno de los paños.&lt;br /&gt;-Lodej win'tsudeg. -hacía gestos de acercar el paño a su cuerpo, Nór interpretaba que querían asearle.&lt;br /&gt;Nór trató de quitarle los enseres de aseo y hacía gestos hacia sí mismo, tratando de hacerle entender que ya lo haría él mismo.&lt;br /&gt;-Lodej dennar win'tsudeg!!- exclamó la mujer con expresión autoritaria, y le tiró hacia abajo la piel con que Nór tapaba sus intimidades. Los dos individuos iniciaron el aseo de Nór, mientras Nór tenía miedo y vergüenza. No entendía nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acabaron, la mujer le desabrochó cuidadosamente los amuletos y se los dispuso encima del cuello. Pesaban mucho. Seguidamente la mujer ayudó a Nór a ponerse la bata que había traído consigo, y el hombre volvió a coger el recipiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se situó en la puerta y volvió a repetir "Comon win'adog". Nór le siguió, y detrás de él la mujer le trajo el libro, se lo dio, y le apretó fuerte las manos, obligándole a que lo llevara. Salieron de la choza hacia un callejón de otras chozas de barro de como mucho dos pisos de alto con alguna especie de terraza. El cielo era completamente azul, de un tono más oscuro al que estaba acostumbrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron a una plaza circular. A su espalda quedaba una entrada principal, bloqueada por puertas de madera, y ante él un edificio grande, de una arquitectura no tan tosca, pintado de blanco con motivos triangulares en rojo en la entrada. Tenía una ligera forma piramidal, las paredes no eran del todo rectas, sino que tenían una inclinación hacia su interior.&lt;br /&gt;Y se dirigían hacia ese edificio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-5159426766655843864?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/5159426766655843864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=5159426766655843864' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/5159426766655843864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/5159426766655843864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2009/09/mil-o-un-mundo-parte-v.html' title='Mil o un mundo. Parte V'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-2796488433567296906</id><published>2009-08-31T03:51:00.000-07:00</published><updated>2009-09-14T04:35:50.694-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mil o un mundo'/><title type='text'>Mil o un mundo. Parte IV</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Para leer las partes anteriores, busca la etiqueta "Mil o un Mundo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór estaba corriendo hacia casa de Sol. Un silencio vacío seguía merodeando el pueblo.&lt;br /&gt;Lo que más le aterraba era que casa de Sol estaba ante el Bosque Sombrío, el cual cada vez estaba más próximo a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giró a mano derecha por la calle principal, calle que continuaría hasta el Bosque Sombrío y giraría para convertirse en una ruta que seguía el contorno del bosque, sin adentrarse. Allá estaba casa de Sol, una casa de dos pisos, tejado de pizarra azul oscura, que bajo la luz de la nocturnidad era casi negra, y paredes de piedra gris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór corría. Llegó ante la entrada del jardín, y frenó. Movió la hoja de la puerta de la verja, estaba abierta. Se escabulló rápidamente hacia la casa y miró. Las ventanas eran de cristal pero ante el cristal había una malla metálica fijada en la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se concentró en la puerta. Hacía demasiado tiempo que no entraba por esa puerta. Buscó bajo varios objetos por si encontraba alguna llave escondida. Ni debajo de las macetas con pensamientos en el suelo, ni dentro de la tierra, ni bajo piedras... Nór no sabía que hacer. Se quedó de pie, mirando hacia el bosque, una nube oscura, una nube que absorbía toda luz. Desconfiaba, tuvo miedo. Se giró, cuando de reojo vio unos grandes ojos brillantes, aparentemente azules. Se volvió a girar para volver a tener frente a él el bosque. No había nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidió abrir la puerta de un empujón. Sol ya no tendría ningún interés en repararlo, y la casa estaba lo suficientemente alejada de otras casas como para que alguien se preocupara por el estruendo. Un estruendo pequeño, se esperaba Nór, no era muy corpulento y temía no poder abrirlo con el primer golpe. Pero tenía que hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se echó hacia atrás, hizo carrerilla, la puerta se abrió sin ninguna resistencia, y continuó abalanzado hasta caerse dentro de la casa.  Nór no había probado si esa puerta también estaba abierta. El cierre no había sido forzado. Cerró la puerta y comprobó del todo que así era, pues el pestillo salió y bloqueó la puerta con absoluta normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuó hacia el interior de la casa.&lt;br /&gt;Muchos muebles habían desaparecido. Nór no tenía ni idea de cual podría ser la cerradura que encajara con la llave. La volvió a sacar y la miró. Era una llave rara, antigua, pero a su vez sencilla, sin ninguna decoración. Lo extraño estaba en la forma de los dientes: era muy fino, rectangular y tenía unas hendiduras pequeñas. Temía que fuera un mueble y ya se lo hubieran llevado, porque debería averiguar quien se lo habría llevado, si es que no lo habían encontrado ya y probablemente destruido... Dejando de lado tales cábalas, Nór fue mirando todos los muebles que aun estaban. No veía ninguno con ningún cajón que llevara cerradura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había registrado toda la casa. Sol sólo tenía un cuadro, pero tras él tampoco encontró nada. Nór, desanimado, se trasladó hasta la cocina. Era una cocina sencilla con suelo de losas de cerámica rojiza, cocina de fuego de leña, donde los pocos armarios que habían no tenían tampoco ninguna cerradura. Nór agitaba la llave en su mano derecha, mirando a todo su alrededor, exhausto y meditabundo, y se le resbaló. Se agachó y la recogió. Mientras fue levántandose, vio ligeramente a la derecha una pequeña fisura en el suelo cerámico, en medio de una losa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agachó a mirarla, era muy extraña, fina, con cierta profundidad,... Parecía el ojo de una cerradura, pero ¿en una losa de cerámica? Nór se rindió a lo absurdo, y probó encajando la llave.&lt;br /&gt;Escuchó un repiqueteo metálico, y cuando tiró de la llave se fijó que podía mover una gran placa del suelo, hacia arriba. Una puerta de metal es lo que era, oculta por una placa de losas de cerámica. Pesaba mucho, pero consiguió moverla. Vio unas escaleras de mano, metálicas también, que bajaban hacia la oscuridad. Nór encontró por la cocina un candelabro con una vela blanca a medio terminar, la encendió, dejó la luz delante de la puerta, volvió a abrirla, tiró de la llave, y bajó lentamente, cerrando la puerta tras de sí, tras comprobar que la cerradura también estaba por el otro lado. Volvió a escuchar el repiqueteo metálico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando bajó, se encontró en una pequeña cámara, con otra puerta metálica con la misma cerradura, y un triángulo con círculos en relieve. Volvió a introducir la llave, suerte que decidió llevársela. Era sorprendente cómo aquella anciana tenía un lugar así en su casa, con tanta protección... Debió costarle mucho, y no recordaba haber visto obreros en su casa ni en aquella zona del pueblo en años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí dentro, otra cámara densa y oscura con otra puerta de metal, vio una mesa de madera, vulgar y corriente, con algo recubierto por una tela negral. Luego descubrió la tela, y se encontró con un vetusto libro grueso, de cubiertas de cuero marrón desgastadas, con un grabado triangular, similar al de la puerta, envuelto por una cadena con tres grandes amuletos, "los triángulos utópicos". Eran triángulos de hierro, de casi un palmo de grande, y casi un dedo de grosor. Eran huecos por dentro, y tenía tres círculos, uno en cada punta, con una pequeña espiral en sentido contrario a las agujas del reloj, y bajo ellas una gema incrustada, y justo en medio otro círculo con una espiral en sentido a las agujas del reloj, pero sin nada debajo, de manera que estaba hueca. Eran el mismo símbolo que acompañaba la puerta de entrada, y la cubierta y contraportada del libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encima del libro, pero, había otra nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si has llegado hasta aquí, gran beneficio resultará para todos los mundos.&lt;br /&gt;Haber removido los amuletos y el contacto con el libro habrá resultado una llamada para los seres guardianes de las balizas que han salido a su búsqueda. Espero que hayas cerrado todas las puertas..."&lt;br /&gt;Nór miró la puerta por la que había entrado, no estaba cerrada. Fue a mirar la otra, con temor, a pesar de saber que la había cerrado.&lt;br /&gt;Emitía una extraña luz azulada por las rendijas, y temblaba. Nór se quedó congelado de miedo. ¿Qué estaba pasando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo pánico le arrancó del lugar, entró en la cámara del libro y cerró la puerta con llave.&lt;br /&gt;Cogió el libro, y la nota cayó. La miró y siguió leyendo "...Los guardianes no tardarán en destruirlas, pero hay algunas protecciones en las puertas que tardarán más de lo normal. Coge los amuletos y póntelos encima, te protegerán. Espero que lleves encima el mapa, porque ya no hay vuelta atrás. Deberás ir directamente a la baliza para transportarte hasta otro mundo, donde de momento estarás a salvo. Abre la otra puerta, ciérrala tras de ti, y sigue el pasadizo. Encontrarás otra trampilla, la cual deberás abrir y salir corriendo todo recto hasta que veas una luz azulada. Allí estará la baliza. Los portales suelen encontrarse en algún lugar ante la baliza, invisibles. Por nada del mundo trates de tocar la baliza. Nunca. Y recuerda, lleva contigo el libro, SIEMPRE."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así lo hizo.&lt;br /&gt;La trampilla le dejaba en medio del Bosque Sombrío, se olvidó el candelabro. Los amuletos pesaban mucho, y el libro no le había cabido en el bolso. Pero siguió recto, recto, aferrado al libro. Vio una luz azulada, primero pálida, luego fuerte hasta que sus ojos se acostumbrarón y vio un objeto que emitía luz, suspenso en el aire, en forma de prisma romboidal y rotaba en sí mismo lentamente. Tras de sí y alrededor oía ruidos, y unos gritos ensordecedores que no eran de ese mundo. Nór se armó de valor y continuó corriendo, mientras cerca de la baliza aparecía unos ojos azulados, del mismo color que la baliza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando Nór ya tenía la baliza a un metro, desapareció.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-2796488433567296906?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/2796488433567296906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=2796488433567296906' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2796488433567296906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2796488433567296906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2009/08/mil-o-un-mundo-parte-iv.html' title='Mil o un mundo. Parte IV'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-3085431485141826076</id><published>2008-12-28T13:54:00.000-08:00</published><updated>2009-12-14T09:04:15.017-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Steampunk'/><title type='text'>Capítulo II. El estudio de Cambridge. Parte I</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVf60RIb1sI/AAAAAAAAANA/5nHSL1FXOUg/s1600-h/Stpetersoxford.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 202px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVf60RIb1sI/AAAAAAAAANA/5nHSL1FXOUg/s320/Stpetersoxford.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284968463601489602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Wilfred Bassey esperaba a Peggy cerca de la entrada principal de la estación. Era un hombre alto, delgado, de porte algo señorial y aparentemente reservado, pero a la vez sereno y seguro, desprendiendo una sigilosa juventud y vitalidad; ojos azul grisáceo oscuro tras unas gruesas lentes, y cabello oscuro. En ese momento estaba mirando su reloj de bolsillo, algo más grande de lo habitual, dorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, dejó de mirar su reloj para dirigirse hacia una muchedumbre que procedía de los andenes, fijándose por el flanco izquierdo, y ella apareció por su derecha. Cuando se vieron, se abrazaron, y Wilfred recogió la mayoría del equipaje de Peggy.&lt;br /&gt;-¿Qué tal el viaje?&lt;br /&gt;-Igual que cualquier otro viaje en tren, querido... ¿Siempre están haciendo obras en esta estación?&lt;br /&gt;-Sí, así es... Cambridge cada vez es más importante -llegaron ante el automóvil de Wilfred- ¿Qué te parece?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un automóvil de carrocería marrón y negra, con dibujos y relieves, guardabarros dorados y grandes ruedas negras, engomadas en caucho, de radios finos, con formas elegantes. Tenía un capó replegado y por detrás de ese capó salían dos finas chimeneas doradas. Era de cuatro plazas forradas en cuero marrón, y tenía el motor de vapor justo detrás, aunque aparentaba pequeño. Tenía unas aberturas verticales similares a las branquias de un tiburón cerca del guardabarros trasero. Sin embargo, era en relación a otros modelos algo pequeño, y aparentaba ligero. Peggy estaba maravillada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me parece que el diseño más técnico es tuyo, tengo ganas de ver cómo funciona, pero dudo que lo hayas decorado tan bien. Es... bonito.&lt;br /&gt;-Gracias, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lady Helen Margareth Carley.&lt;/span&gt;.. ¿Así que no soy capaz de hacer eso que tú dices? Te vas a comer las palabras... Oh, sí, desde luego. En el estudio tengo las pruebas.&lt;br /&gt;-Pues entonces estoy impresionada... Pero no me vuelvas a llamar así... Veamos cómo funciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían dejado la mayoría del equipaje en los asientos de detrás.&lt;br /&gt;-Vaya, el motor ha comenzado a bajar de temperatura... -suspiró Wilfred mientras se colocaba unas gafas de conductor doradas. Entonces bajó una pequeña palanca y pulsó un botón. Un leve siseo se escuchó, y seguidamente pulsó otro botón. Las aberturas traseras dejaron ir un vaho de vapor, y la chimenea más grande comenzó a emanar considerable cantidad de vapor. Peggy estuvo atenta a todas estas acciones, desde su posición de copiloto.&lt;br /&gt;-Vaya, estoy maravillada. Apenas vibra, es muy estable.&lt;br /&gt;-Querida: estabilidad "Bassey". Lo malo es que aun no consigo un sistema más efectivo y rápido de encendido del combustible, así que he tenido que dejarlo encendido. Lo bueno: nadie apenas oía que estaba encendido. Tiene un condensador especial que a relativas bajas temperaturas recoge el...&lt;br /&gt;-Bueno, Wilfred, estás tardando lo que tardaría en encenderse. -interrumpió Peggy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su coche desfiló por toda Hills Road. Se cruzaban con varios coches a caballo, y algunos otros coches a vapor, pero parecían ir más lentos.&lt;br /&gt;-Eh, Wilfred -espetó Peggy- ¿a qué velocidad puede llegar?&lt;br /&gt;-Eh,... aun no lo he probado a máxima potencia, pero estamos yendo a 4o km/h y aun no está ni caliente.&lt;br /&gt;-¿Kilómetros por hora?&lt;br /&gt;-Sí, estoy usando el Sistema Internacional de Unidades -gritaba mientras conducía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coche continuó por Hills Road hasta divisarse algunas facultades, colegios y jardines de la Universidad de Cambridge, y giró a la derecha por Park Terrace, para girar nuevamente a una calle más estrecha a la izquierda, a Victoria Street.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivía en una pequeña casa con un pequeño jardín no destacable, pero sí bien cuidado. Wilfred llevó el coche hasta un rincón del jardín, con sumo cuidado, entre una especie de cobertizo creado por enredaderas que trepaban por alambres forjados de hierro. Colocó el automóvil encima de una plataforma de madera, lo apagó. Wilfred se bajó, y cuando Peggy hubo bajado, le pidió que mirara si había alguien del vecindario mirando.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Tú hazlo y dime si alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nadie. Wilfred estiró de la pared algo, y aparecieron cuatro guías de bronce por esquina de la plataforma de madera. Entonces el automóvil comenzó a hundirse hacia un subterráneo, mientras se escuchaba suavemente un mecanismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y esto? -preguntó bastante sorprendida Peggy. -¿Desde cuando escondes cosas bajo suelo? ¿Por qué? -dijo con una sonrisa tímida&lt;br /&gt;-Muy bien Peggy, a partir de ahora, lo que vayas a ver, oir, tocar, notar en tu piel, respirar o lo que sea, no puede salir de tu boca o de tus manos, o de tu mente, ¿comprendido? -dijo suave pero enérgicamente Wilfred, agarrando las muñecas de ella. Ella asintió, con cierta consternación y curiosidad. No conocía esa nueva faceta de la vida de su primo, tan misteriosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wilfred buscó en su bolsillo una llave. Era una llave especial, como de seguridad. La introdujo en la puerta subterránea, y a Peggy le pareció oir unos mecanismos, pero no estaba segura, eran demasiado débiles.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-3085431485141826076?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/3085431485141826076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=3085431485141826076' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/3085431485141826076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/3085431485141826076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/12/captulo-ii-el-estudio-de-cambridge.html' title='Capítulo II. El estudio de Cambridge. Parte I'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVf60RIb1sI/AAAAAAAAANA/5nHSL1FXOUg/s72-c/Stpetersoxford.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-2077173061376181995</id><published>2008-12-26T13:53:00.000-08:00</published><updated>2009-12-14T08:59:55.484-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Steampunk'/><title type='text'>Capítulo I. De vuelta a Inglaterra. Parte III</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVeaBVHaRI/AAAAAAAAAMo/rtKCkCm7Fw8/s1600-h/800px-Kettering2canopy+copia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 208px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVeaBVHaRI/AAAAAAAAAMo/rtKCkCm7Fw8/s320/800px-Kettering2canopy+copia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284233538915756306" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ada no se inmutó, entretenida en sus regalos, obviamente, pero Peggy asió su mano y le indicó que bajaría. Ada optó por quedarse. Peggy, antes de abandonar la habitación se llevó consigo una caja grande metálica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez abajo vio a su hermana Adelaide, junto a su marido Terry y a su hijo que nunca había conocido hasta entonces Peggy. Tenía apenas un año, y ya era un niño risueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelaide vio a su hermana y sonrió. -¡Peggy! ¡Cuánto tiempo! ¿Cómo va todo por la Índia?&lt;br /&gt;Se abrazaron y Peggy le contestó:- Bien, todo calmado.&lt;br /&gt;-¿Has visto ya a Wilfred? ¿Has visto el sistema de calefacción que nos ha instalado? Ya no pasamos frío.&lt;br /&gt;-Sí, ya lo he visto, es un genio... ¿Me dejas coger al pequeño?&lt;br /&gt;-Oh, querida, aun no lo habías conocido en persona... Se parece a nuestro padre -dijo algo conmocionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, a pesar de ser tan pequeño, parecía una pequeña caricatura de su padre. Y también parecía advertir un futuro emprendido por la curiosidad. Peggy había dado el paquete metálico a cambio del niño, a su hermana.&lt;br /&gt;-¿Y esto?&lt;br /&gt;-Es para tía Margareth. Es té, un té que no se encuentra fácilmente en Inglaterra, ni en Europa, pero de calidad excepcional... Oh, es un encanto -Peggy jugueteaba con el niño-, Joseph...&lt;br /&gt;-Al final se llama Joseph Albert, igual que nuestro padre. -entonces miró Peggy a Adelaide con melancolía.- Y también Lucius, como el padre de Terry. -Peggy suspiró, y devolvió Joseph a los brazos de su madre.&lt;br /&gt;-También te he traído algunas cosas de la Índia. Y para el pequeño Joseph. No le digas nada a tía -aprovechando su ausencia- pero es un amuleto hindú. -acompañó con una sonrisa.-Ya sabes qué piensa de lo "pagano". -dejó escapar una mirada de complicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó el paquete de té en la mesa del recibidor, junto a su sombrero, y acompañó a su hermana hasta, de nuevo, la planta superior. Terry no la acompañó, sino que se dirigió a la sala de estar, ante el hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adelaide acunó a su niño, y salió de su habitación.&lt;br /&gt;Adelaide recuperó una seriedad más habitual de su época estudiantil.&lt;br /&gt;-¿Qué te ha llevado volver a estas tierras tan frías? -Peggy notó el calor que Wilfred había instalado en toda la casa. Sabía que se refería más concretamente a Kettering su hermana.&lt;br /&gt;-He venido para saludar y veros. Mañana iré a Cambridge y...&lt;br /&gt;-Para visitar a Wilfred, y de nuevo irte. Peggy, llega un momento en que deberías sentar cabeza.&lt;br /&gt;Peggy la miró fijamente.&lt;br /&gt;-¿Sentar cabeza? Desde luego, desde que decidiste casarte con ese est... Terry y quedarte en Kettering con tía Margareth, has cambiado muchísimo.&lt;br /&gt;-¿Pero es que no te das cuenta, querida? Es la naturaleza de la mujer. Me di cuenta sobre todo cuando tuve a Joseph...&lt;br /&gt;-¿Naturaleza de la mujer? ¿Quién dijo eso? ¿Quién dijo que existía eso, quizá Darwin, o quizá nuestra docta tía Margareth junto a toda la sociedad?&lt;br /&gt;-No es eso... ¿Sabes qué dicen? Creen a veces que estás muerta, o rumorean la mala vida que podrías llevar allí. Incluso alguna vez llegaron a decir que incluso colaboraste con los cipayos en la Índia...&lt;br /&gt;-Cipayos, que sabrán ellos... ¡Si fue antes que yo naciera!&lt;br /&gt;-Da lo mismo. Alguna vez se burlan diciendo que parezco yo la hermana mayor de la familia... Y a veces creo que tienen razón. Deberías tomar tú las riendas de la casa, y de la familia, no yo, ni tía Margareth, ni Terry, que se ha convertido en el hombre de la casa. Nos gustaría a Terry y a mí abandonar esta casa, e irnos a vivir a Manchester, o a Liverpool.&lt;br /&gt;-Veo que los intentos de contrarrestar la frialdad de esta casa no le han servido de nada a Wilfred. Ya se lo diré cuando le vea.&lt;br /&gt;-Peggy -bajó la mirada Adelaide, y juntó sus manos.- Sé que eres quien más le ha costado afrontar la muerte de padre y de Isaac, sobre todo porque eres la mayor...&lt;br /&gt;-¡No es eso! - Peggy se excitó de sobremanera, frunciendo el ceño fuertemente.&lt;br /&gt;-¡Sht! ¡Despertarás a Joseph!&lt;br /&gt;-He ido a afrontar la labor que padre no pudo acabar, y a mejorarla.&lt;br /&gt;-La filantropía no alimenta ni conduce a una familia. Además tienes veintisiete años y aun no te has casado siquiera.&lt;br /&gt;-Addie. No hay más que hablar. Definitivamente tenemos maneras de pensar diametralmente opuestas. Te quiero como hermana, y dejemos de discutir. Trátame de loca, si lo prefieres. Mañana me volveré a ir, y a veces creo que tengo menos motivos para volver, sino fuera por Ada, y por el pequeño Joseph... -bajó la mirada Peggy, y Adelaide se quedó mirándola. La abrazó y susurró "eres como papá". Sus ojos quedaron húmedos.&lt;br /&gt;Peggy agarró la mano de Adelaide y la llevó a su habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ada ya no estaba. Peggy buscó de nuevo entre su equipaje, y obsequió a su hermana con unas telas indias de gran calidad, y otro sobrecito "Procura que Ada siga las instrucciones. Le di también semillas, pero de otra especie. Le pediré a Wilfred que os construya alguna especie de invernadero pequeño para casa". Peggy estaba realmente ausente, y también le dio un amuleto, en realidad turco, que no entendió como llegó hasta la Índia. Una cuenta de cristal azul con un punto negro en el centro. "Me contaron que esto protege de cualquier mal a los niños. Haz con ello lo que te plazca".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hora de la cena llegó, y todo fue muy mudo y frío, hasta el sonido de la cubertería al chocar con la vajilla parecía que formaba parte del mismo pesado silencio. Peggy ya pensaba en irse hacia Cambridge. Recordaba otro motivo por el que decidió continuar el camino de su padre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-2077173061376181995?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/2077173061376181995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=2077173061376181995' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2077173061376181995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2077173061376181995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/12/captulo-i-de-vuelta-inglaterra-parte.html' title='Capítulo I. De vuelta a Inglaterra. Parte III'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVeaBVHaRI/AAAAAAAAAMo/rtKCkCm7Fw8/s72-c/800px-Kettering2canopy+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-395352435195471892</id><published>2008-12-26T11:35:00.000-08:00</published><updated>2009-12-14T08:53:51.160-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Steampunk'/><title type='text'>Capítulo I. De vuelta a Inglaterra. Parte II</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVOgZzDVEI/AAAAAAAAAMY/d_fIswICX-o/s1600-h/800px-Kettering2canopy+copia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 208px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVOgZzDVEI/AAAAAAAAAMY/d_fIswICX-o/s320/800px-Kettering2canopy+copia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284216056376939586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En poco tiempo llegaron a su casa, al noroeste de Kettering.&lt;br /&gt;El conductor ayudó a Peggy con todo su bagaje. Llegaron a la puerta, y antes de otra acción, Peggy pagó correctamente al conductor por sus servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras observaba como el conductor comprobaba de nuevo el pago, subía a su asiento, cogía las riendas del caballo, Peggy pensaba en todo lo que había dejado atrás, temporalmente.&lt;br /&gt;Los galopes se alejaban, y Peggy observaba todo su alrededor: el roble viejo permanecía a la izquierda de la casa, perenne aunque sus hojas cayeran. La casa continuaba igual que siempre. Era una casa no muy grande, modesta para un lord.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peggy era una joven de veintisiete años, aunque aparentaba tener cinco años menos. Su figura era esbelta, y prescindía de los laboriosos y compresores corsés: en realidad llevaba uno a medida que sólo le sujetaba lo que le tenía que sujetar. Llevaba una falda gris abotonada en los laterales, con un pequeño polisón cómodo. Llevaba una chaqueta de lana, y lamentaba que no calentara más. Además, llevaba un sobretodo que le cubría el cuello de su camisa blanca, y un sombrero con un pequeño ornamento floral violeta, y un lazo negro. Llevaba el pelo largo, sedoso, oscuro, medio recogido, y la negrura de su cabello contrastaba con la palidez de su tez, aunque los ingleses la percibieran algo tostada por el Sol, y sus ojos grises y grandes hacían de mediador entre tanta contradicción cromática. Sus labios eran estrechos, algo gruesos, y en ese momento estabn palidecidos por el frío inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente se decidió, y tocó el timbre. La misma campana melodiosa de siempre. Tardaron dos minutos en abrirle. Su tía se quedó mirándola, tercamente, con una mueca de disgusto e incluso rencor.&lt;br /&gt;-Lady Helen Margareth ¿Qué haces aquí?&lt;br /&gt;-Esta es mi casa. Puedo venir cuando lo desee -contestó Peggy.&lt;br /&gt;-Además de ausentarte de tus obligaciones como señora de la casa, de tus obligaciones como heredera de las posesiones de tu padre, y de tu posición como mujer, te olvidas hasta de tus modales... -contestó sardónicamente.&lt;br /&gt;-No hace falta que continúe, tía. Permítame entrar. -atravesó a su vetusta tía Margareth con su mirada fría y gris como el mismo día. Ella la dejó entrar, no sin reservas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peggy fue depositando todo su equipaje en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;hall&lt;/span&gt;, dejó su sombrero en la mesita bajo el espejo, y miró en la sala de estar, a su izquierda. La mayor parte del calor procedía de esa sala, más concretamente del hogar, normalmente, pero extrañamente se encontraba más cálida la casa, y la temperatura era más homogénea. Se fijó instintivamente en los bordes inferiores de las paredes, y observó unas tuberías de bronce. Tenía pequeños filtros de donde salían hilillos de vapor que rápidamente se difuminaban en el aire. Su tía vio la observación de su sobrina.&lt;br /&gt;-Tu primo Wilfred hace tres meses...Vino y lo instaló. Ya sabes cómo es, tan... aislado en su mundo de cachivaches. Yo no lo habría permitido, pero dijo que tú le dabas el consentimiento. -Su tía, dicho esto, se adentró hacia la sala de estar. Wilfred era como un hermano para Peggy. Tenían la misma edad, con una mínima diferencia de dos meses, y además tenían gran similitud física. Peggy pensó que debía visitarle prontamente, en Cambridge. -¿No saludas a tu hermana? -increpó su tía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá se encontraba su hermana, la menor de los cuatro hijos. En realidad eran hermanastras, fruto de un segundo matrimonio de su difunto padre, y se notaba en los largos, rizados y rubios cabellos, y unos pequeños labios gruesos. Se llamaba Ada. Lucía un traje polisón verde que envolvía su cuerpo de diecisiete años, de complexión robusta, y estaba haciendo labores en punto de cruz. Cuando Ada vio a Peggy, saltó de un bote y la abrazó. Era sordomuda, pero pronto se hizo entender "¿Me has traído regalos?" Peggy asintió con una dulce sonrisa, y le indicó que más tarde se los daría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peggy preguntó a su tía donde estaba su otra hermana.&lt;br /&gt;-Ha ido al entierro del alcalde. ¿Te enteraste?... Una situación morbosa que no cabe entrar en detalles, y menos conocer los motivos de su defunción. Terry la ha arrastrado, pues está haciendo de representación de la familia... -dijo esto último, su tía, remarcando lo que a su parecer debiera estar haciendo Peggy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peggy recordó al estúpido de su cuñado. No entendía cómo podía haber seducido a su hermana un año menor que ella. Se parecían bastante, incluso en carácter, pero Adelaide, su hermana, seguramente era mucho más hogareña y pasiva. Aun así su hermana tenía conocimientos de química: fueron prácticamente juntas a la Universidad de Cambridge, pero sólo Peggy pudo acabar la carrera en ciencias químicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cuñado era un primo segundo que se parecía a la tía Margareth, tanto en carácter como incluso físicamente, la misma tía que había recibido tan "calurosamente" a Peggy. Alto, delgado y fino, de modales austeros y carácter inglés muy cerrado, aunque se debía reconocer que era un hombre de rasgos atractivos. Probablemente fue ese el motivo por el que su hermana Adelaide se casó con Terry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras tantas observaciones, Peggy cogió la suave y blanca mano de Ada, le pidió ayuda con los equipajes, y subieron hasta la habitación donde Peggy creció. Cerró la puerta, y Ada se sentó en la cama de Peggy. Peggy, mientras tanto, rebuscó entre su equipaje, y finalmente encontró los regalos para Ada, su hermana adorable.&lt;br /&gt;Sacó un collar. No era un collar al que Ada estaba acostumbrada a ver en Inglaterra, y sabía que era algo de la Índia. Era de plata, de eslabones que encajaban a la perfección, pero que parecía, cada eslabón, a su vez cuentas orientales. Luego sacó un sobre pequeño de cuero, y de su interior descubrió unas semillas. Le dio a Ada un papelito donde decía la especie, un tipo de orquídeas, e indicaba condiciones de plantación y mantenimiento. Ada quedó muy contenta, con ojos muy brillantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo el timbre sonó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-395352435195471892?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/395352435195471892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=395352435195471892' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/395352435195471892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/395352435195471892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/12/captulo-i-de-vuelta-inglaterra-parte-ii.html' title='Capítulo I. De vuelta a Inglaterra. Parte II'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVOgZzDVEI/AAAAAAAAAMY/d_fIswICX-o/s72-c/800px-Kettering2canopy+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-1721057174384048217</id><published>2008-12-26T10:07:00.000-08:00</published><updated>2009-12-14T08:43:47.764-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Steampunk'/><title type='text'>Capítulo I. De vuelta a Inglaterra. Parte I.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVOsIotGbI/AAAAAAAAAMg/nXOi6_kbqXk/s1600-h/800px-Kettering2canopy+copia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 208px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVOsIotGbI/AAAAAAAAAMg/nXOi6_kbqXk/s320/800px-Kettering2canopy+copia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284216257928567218" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dedicado a toda la comunidad que comparte sus conocimientos y simpatía en el foro de Steampunk Spain.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;El día era gris. Algunas brumas se posaban en los campos y poblaciones que se avistaban desde las ventanillas del tren. Incluso dentro del vagón hacía frío, y a Peggy eso le molestaba. No sólo, además, le molestaba no haberlo recordado antes de llegar a Inglaterra, sino experimentarlo. Aunque nació en su casa señorial de Kettering, se había habituado a otros climas más afables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren de la ruta de Northamptonshire, a medida que se alejaba de Londres y se acercaba a la estación de Leicester, se iba vaciando. Para las paradas que restaban hastaKettering, quedaban unas cuantas mujeres que habían ido de compras precisamente a Leicester.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único vínculo entre todas las estaciones y trenes que había estado en su vida era el estridente y dulce sonido del silbido de la locomotora, y ese vaho que de vez en cuando se dejaba ver cuando la presión atmosférica era más baja o alguna corriente de viento jugaba contra la locomotora imperceptiblemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasada la estación de Loughborough, similar a la que se encontraría después en Kettering, Peggy comenzó a mover sus pesados bagajes, y los más pequeños del maletero. Llegó. En las ventanas reconocía ya muchos paisajes, muchos tonos. Dos mujeres, una con su joven hija adolescente de catorce años, cabellos rubios y muy rizados, con maneras poco educadas, se avanzaron corriendo hasta la salida del vagón. Peggy recordaba ya las maneras reservadas y ajetreadas de la gente inglesa, y se lamentó. Desearía volver a la Índia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez abajo, con todo su equipaje bajado, sabía que nadie le ayudaría a acarrear todo aquello. Hacía frío, y el vapor de la locomotora, que inundaba la mitad del andén se mezclaba con la humedad ambiental que se pegaba en sus huesos. Peggy se fijó en la escasa originalidad que tenía esa estación respecto a otras. Todas las estaciones regionales se parecían entre ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estación de Kettering no fue de las primeras en ser construida en la zona, pero vio relativa prosperidad ferroviaria en poco tiempo. Fue abierta en el 1857, pero ella entonces aun no había nacido, le faltarían once años más. Desde entonces, entre el 1879 y el 1884 la estación se fue ampliando con nuevas vías. Era noviembre de 1895 y se fijó Peggy que habían iniciado una nueva remodelación en las vías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los edificios de la estación, de estilo victoriano basto, tenía la típica techumbre que rememoraba las edificaciones industriales, en forma de zig zag, en negro. Este tejado contrastaba con los delicados pilares y paredes pintados en blanco, con algunos acabados y dinteles de puertas y ventanales nuevamente en negro. Lo más bello de la estación, como en muchas otras tan similares, eran los acabados de los pilares en forja de hierro, de motivos vegetales, presentes también en muchas otras estaciones del mundo, no sólo inglesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor habían arboledas desnudas, blancas, y campos del color del otoño más tardío, pero aun no había nevado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peggy se situó cerca de la estación, hasta que vio un servicio de carruajes. No eran los mejores carruajes londinenses accesibles y fáciles de hallar, pero facilitarían su travesía. Las calles parecían heladas, vacías, había poca actividad. La gente mostraba cara amarga y pose reservada, caminando ansiosamente en cortos pasos. Era un viernes aparentemente muy triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su primer destino fue la Oficina de Correos, donde recogió toda la correspondencia de los Carley. Seguidamente se dirigió con el carruaje a su casa. Peggy, antes de subir nuevamente al carro, preguntó al conductor si sucedía algo especial en Kettering.&lt;br /&gt;-Sí, señorita, así es... Hace tres días murió el alcalde en extrañas circunstancias, y esta mañana fue su entierro. Todo el mundo está afligido, señorita...&lt;br /&gt;-¿Extrañas circunstancias? ¿De qué tipo? -inquirió Peggy. El conductor tardó un poco en contestar, haciendo extrañas y lamentables muecas.&lt;br /&gt;-Eh, lo desconozco... Algunos hablan del efecto de algún veneno... Su esposa y temas de infidelidades... -dijo en tono más bajo- Pero bueno, rumores, ya conoce como son las mujeres, jejeje. -El conductor, un paisano de unos cincuenta años, trató de salir de tan inoportuna conversación y de sus habituales deslices de lengua; su falta de discreción y prudencia.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-1721057174384048217?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/1721057174384048217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=1721057174384048217' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/1721057174384048217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/1721057174384048217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/12/captulo-i-de-vuelta-inglaterra-parte-i.html' title='Capítulo I. De vuelta a Inglaterra. Parte I.'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_umvMwgi8bZE/SVVOsIotGbI/AAAAAAAAAMg/nXOi6_kbqXk/s72-c/800px-Kettering2canopy+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-7554983212911813961</id><published>2008-10-12T10:51:00.000-07:00</published><updated>2008-10-12T10:52:51.123-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrelato'/><title type='text'>Entrada en ensayo de las civilizaciones galácticas I</title><content type='html'>"Si hubieran otros mundos tal como entendemos por civilizados, con una o varias razas lo suficientemente inteligentes para poder haber desarrollado su tecnología, ciencia, moral y su sistema de creencias... Qué otras diferencias podríamos hallar en ellas, aparte de su morfología y fisiología, sus costumbres, y una historia diferente, entre ellos y nosotros los humanos? Quizá en esencia seguirían siendo tan humanos como nosotros..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S.J. Wattles, año 2108-2201, científica, antropobióloga, etnóloga de la NASA, y primer hombre (mujer) en mantener contactos extraterrestres vía larga distancia (externet).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-7554983212911813961?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/7554983212911813961/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=7554983212911813961' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/7554983212911813961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/7554983212911813961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/10/entrada-en-ensayo-de-las-civilizaciones.html' title='Entrada en ensayo de las civilizaciones galácticas I'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-8816781823747895661</id><published>2008-10-12T10:48:00.000-07:00</published><updated>2008-12-29T11:05:34.144-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos ciencia ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrelato'/><title type='text'>A veces sueñas con vivir por encima de las nubes...</title><content type='html'>Rodeado de tecnología que te acomode, y no tener preocupaciones. Una extraña concepción de un paraíso futurístico. Quedarte viendo pasar los automóviles, dibujando nuevas ondas en los cirrus y colonomimbus, dejando un suave rastro de rayos microonda visibles con tu visor, el cual gradúas en el mando de tus ventanales como un juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te detienes observando la belleza de colores de la puesta de Sol: sabes que allí está el oeste, porque debajo de ti, este día, no ves más que nubes. Apenas conoces lo que son días grises, exceptuando un curioso vaho cristalizado que a veces se acumula más allá de tus ventanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observas los comportamientos de las luces de los otros rascacielos, mientras vas sorbiendo tu zumo de frutas que has pedido a tu servidor de alimentos, y te lo trae una pequeña unidad robótica doméstica. Tu única compañía: un gato y un bonsai, el cual, el último, te detienes a podar ante tus grandes ventanales, tu único contacto que crees necesario con el universo exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te levantas algunas noches, cuando el almanaque astronómico te lo indica, coges algún dulce, enciendes tu pequeño hogar, y te dispones en una tumbona a observar la lluvia de estrellas. No hay nubes que se interpongan, sólo algunas inconvenientes naves o automóviles que pasan y ocultan tu visión, o te despistan con sus luces parpadeantes. Tu gato se acurruca a tu lado, y finalmente te quedas dormido... Y sueñas viviendo encima de las nubes...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-8816781823747895661?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/8816781823747895661/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=8816781823747895661' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/8816781823747895661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/8816781823747895661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/10/veces-sueas-con-vivir-por-encima-de-las.html' title='A veces sueñas con vivir por encima de las nubes...'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-7603817934710501138</id><published>2008-08-04T13:29:00.000-07:00</published><updated>2008-08-04T14:09:16.081-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos ciencia ficción'/><title type='text'>Quiero besar la Tierra</title><content type='html'>&lt;span style=""&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Nací en la Tierra.&lt;br /&gt;Mis primeros cinco años fueron felices. Los cielos eran azules, las nubes blancas corrían por ese cielo, y a veces, cuando eran grises, hacían llover y tronar infernalmente. Pero ya, cuando mi madre me incubó en su maldito vientre, ella ya conocía el plan del Gran Éxodo. De haberlo sabido me habría ahogado en mi propio cordón umbilical. No quiero escucharla más... ¡Me vuelvo loco!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;El plan del Gobierno de la Tierra fue desalojar a la mayoría de la población mundial, por entonces unos ocho mil millones de habitantes, y distribuirlos por las setecientas colonias en el núcleo central del sistema solar, básicamente en los asteroides.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Sólo los más privilegiados tuvieron la suerte de conseguir alojamiento en colonias de Marte. La Luna se destinó para los más ricos y para el Gobierno humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;La Tierra llevaba siglos poblada a reventar, y la habían ensuciado sin piedad. La Tierra estaba sufriendo en los últimos años, antes de ese Éxodo, un proceso que volvía a ser inestable, a pesar de que la humanidad ya estuvo concienciada. Y los políticos no tuvieron otra mejor idea que obligar a todo el mundo a abandonar su cuna. A abandonar su cuna y a olvidar los cielos azules.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;¡Seguro que habían otras soluciones! ¡Y ahora me he vuelto loco!... No...La Tierra me llama de verdad, seguro...&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Sólo dejaron a ciertas poblaciones, la mayoría pueblos primitivos, pues consideraron que no podían ser movidos y su función ecológica podía ser interesante. También dejaron a una patrulla de científicos para colaborar en la regeneración terrestre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;¡Pero la Tierra me llama!&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Evidentemente mucha gente se quejó, seguro que muchos escucharon su voz... Algunos incluso intentaron provocar guerras civiles, rápidamente reprimidas por colaboradores del Gobierno. Otros intentaron pactar, pero fue prácticamente imposible hacerse oír.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Me parece horrendo... Necesito volver a la Tierra. Ella se lamenta, lo oigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;En la colonia, hubo unos hombres que me prometieron &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que había una manera de volver a la Tierra. Nadie les hacía caso. Yo les creía, de la misma manera que yo escuchaba a la Tierra. ¡Tenía voz! En un momento dado les expliqué lo que me ocurría, que les creía, y ellos me creyeron también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Entrar en la Tierra estaba terminantemente prohibido. La habían mantenido como una reliquia sagrada. Yo mismo casi experimenté el cruel castigo de probar entrar en su atmósfera. Me acerqué. Era una bola azul, cada vez más azul, y allí se veía manchas marrones, que eran los continentes. Reconocía alguno, como América, Europa.... Los ojos se me llenaban, pero ellos no me dejaron. Me avisó una voz egoísta de que si me acercaba más me destruirían.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Ellos me prometieron permisos. Sólo los podían conseguir de manera difícil, y por ello tenía que pagarlo caro. Pero yo quería volver a ver su cielo azul.¡Porque es mi madre! Cuando se me llevaron, lloré, lo sé, como si me arrancaran de sus brazos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Así que hice todo lo que me pidieron a cambio para pagarles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Robé, incluso llegué a matar... No me importaba. Yo quería volver.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Pero me engañaron. Fue un día que tuve las manos llenas de sangre... Me dijeron que no podría ser. Que ya no era posible. En ese momento volví a escuchar la Tierra. ¡Ella me lo ordenaba! ¡Tenía que volver! Los maté.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Cogí mi nave, y fui hacia la Tierra. Ella me llamaba, seguro que esta vez me protegería. Además, seguramente las vidas que había privado, las almas de sus cuerpos habrían vuelto a Ella, y Ella me lo agradecería. Estaba seguro. Me quiere, lo sé. Me desea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Ella ya estaba ahí, dilatada, azul. Se me acercaba, yo me acercaba. ¡Por fin mi nave besó su atmósfera!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;Cada vez podía ver con más detalle la forma de sus nubes, y luego las sombras que éstas proyectaban en sus continentes, y luego en los océanos.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;La pantalla enrojecía, mi nave se resistía, no quería entrar. Unos malvados comenzaron a disparar. Eran los mismos que me arrancaron de ella. Pero yo iba decidido. Por fin. ¡Era así de fácil! Y Ella me dijo que me deseaba. Ya la notaba. Ya la sentía. ¡Vengo a ti!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="border-style: none none dotted; border-color: -moz-use-text-color -moz-use-text-color windowtext; border-width: medium medium 3pt; padding: 0cm 0cm 1pt; font-family: georgia;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;El oficial González esperaba pacientemente en el pasillo. La intendente Jerkins le atendería en breve.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;Al cabo de cinco minutos, sonó una &lt;span style=""&gt;voz desde el altavoz que se encontraba justo encima del alférez González.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-Alférez González, ya puede pasar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;González entró. La intendente Jerkins se encontraba siempre ocupada y preocupada, pero le miró y cortésmente le mostró el asiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;González se sentó. Jerkins dejó dos pilares de documentos en el margen izquierdo de su mesa, se sentó al lado opuesto de González y cruzó las manos encima de la mesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-Alférez González. Le he citado puesto que hemos decidido nombrarle teniente del escuadrón gamma... Esto no suelo decirlo, pero dada su dedicación, su comprensión que valoramos e incluso la diplomacia que en escasos momentos, pero tensos, ha podido mostrar, queremos nombrarle teniente del escuadrón beta en breve. ¿Desea decir algo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;González no sabía qué decir. Se encontraba por un lado honrado, satisfecho, contento, pero por otro la presión, la dificultad que suponía su trabajo y los momentos duros que había experimentado en el breve año, desde que se colocó en las filas de las Fuerzas de Protección de la Tierra le cansaban, más la responsabilidad de su nueva familia le suponían una resistencia a aceptar mayor responsabilidad de la que ya tenía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-Entiendo la dureza de su trabajo, y que espera una hija en breve. Pero como sabrá desde el principio, esto no es obligatorio... Si bien necesario, aunque supongo que eso no hará falta que se lo recuerde.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;González pensó y aceptó, los pesos de la balanza se equilibraron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Cada día muchos colonos del espacio trataban de entrar en la Tierra. Básicamente, aunque su misión real era impedir cualquier tipo de entrada, la mayor dedicación se trataba en captar a todos aquellos “nostálgicos”, como los llamaban. Los nostálgicos eran personas que sufrían una nueva patía, en muchos casos crónica, que les hacía volver a la Tierra, como si sintieran una necesidad, incluso en casos de nuevas generaciones, que nunca habían estado en ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;Los psiquiatras y psicoanalistas llegaban a conclusiones similares. Eran gente que los cambios de gravedad, incluyendo en grandes casos su ausencia, la adaptación general al espacio, la extraña interacción de los rayos cósmicos que penetraban, y, según los psiquiatras, la intervención de genomas con tendencias a trastornos psíquicos, podían derivar a que un conjunto de individuos sufrieran esto.&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;El alférez González había visto en muchos casos incluso naves tan antiguas, que comenzaban a despedazarse, y mientras intentaban entablar conversación, escuchar gritos de dolor. O bien ver como insensatos se lanzaban a quince mil metros de altura, como último recurso, en paracaídas, muriendo de asfixia, baja presión y congelación. Esos eran también frecuentes, y los solían llamar “ángeles grises”. Pero en algunos casos les era posible salvar alguna vida antes que fuera tarde.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-Dígame... Teniente González. ¿Cómo se encuentra su último nostálgico? –La intendente Jerkins sabía que González era un hombre que se preocupaba por aquellos que había conseguido salvar. Él lo consideraba una excusa para continuar con su trabajo hasta el final.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-Lo han ingresado en un centro mental, aquí en la Luna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-Me han dicho que ya tienen una sección especializada en esos casos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-En efecto, pero su caso no es simplemente una depresión agudizada. Me contaron que sufría una patología. La policía de los asteroides, de la sección theta, lo tenían en búsqueda y captura. Al parecer estaba dentro de una red local de extorsión de una colonia minera, y había sido un asesino a sueldo. Hace años era un ingeniero que trabajó durante años en la construcción de las minas de asteroides. Su historial académico fue brillante. Los psiquiatras lo analizaron, sin embargo, y consideraron que su caso era para internarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Finalmente se despidió de la intendente, la cual lo miraba con una sonrisa de aprecio y admiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recogió su casco de piloto del asiento delante del despacho de la intendente, que dejó abandonado. Se dirigió hacia su casa. En el horizonte de la base Anular X, tras los grandes ventanales de un gran pasillo, se veía una Tierra azul infinita. González la miró sin pensar en nada, simplemente admirando la común belleza a la que ya estaba tan acostumbrado al pasar por aquel lugar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Llegó a su casa. Su mujer bellamente embarazada de siete meses recibió la noticia de su ascenso. Tampoco supo si alegrarse, conocía lo que pensaba su marido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-A veces tengo ganas yo también de volver. –añadió su mujer- De ver algo que no sea el espacio y las estrellas y las naves, o estar enclaustrada entre paredes, ni respirar aire que no sea respirado diez mil millones de veces y reciclada por mil aparatos...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;-Brenda, ¿qué le podemos hacer? –respondió González, triste.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;-Si comprendo bien el porqué no podemos volver, al menos por el momento. Pero puedo hacerme una idea aproximada de porqué lo hacen, aunque pueden haber otros motivos... Creo que es en realidad una tontería. La obsesión de los humanos por creer que como en casa no hay mejor lugar. Acabaremos acostumbrándonos tanto al espacio, que ya verás como luego seremos nostálgicos del montón de estrellas sobre este fondo negro.-dijo riéndose. Estas últimas palabras enternecieron a González, y lo apaciguaron en cierto grado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: georgia;"&gt;Gracias a esas palabras se dio cuenta de que esta nueva humanidad ya no dependía de la Tierra, y que la Tierra no formaba parte de su identidad, aunque sí su pasado. Sólo su identidad era donde en aquel presente ellos estuvieran. Él, su mujer, y su futura hija.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-7603817934710501138?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/7603817934710501138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=7603817934710501138' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/7603817934710501138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/7603817934710501138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/08/quiero-besar-la-tierra.html' title='Quiero besar la Tierra'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-3449697500027842795</id><published>2008-07-27T12:14:00.001-07:00</published><updated>2008-07-27T12:57:39.961-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos ciencia ficción'/><title type='text'>Clase de historia: la extinción de una civilización</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Jóvenes alumnos rellenaron toda una sala blanca, con sus gritos y risas, hasta que llegó el profesor y se quedó de pie, mirando el horizonte y la planicie que bajo ellos se mostraba. Todos imitaron a su maestro, por unos instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Infinidad de pináculos de metal y cristal roto surgían y rompían la uniformidad. La desolación era de color gris y negro.  Las cenizas hacían de  mortaja  natural, como un ademán de respeto y perdón a lo que había perecido. El aire parecía calmado, respetando la muerte (aunque en realidad las corrientes no se daban en aquella localización, al abrigo de las montañas).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Un alumno inquieto y curioso espetó:&lt;br /&gt;- ¿Esto que queda aquí son los restos de una gran civilización? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Para ser más precisos, todo eso fue una gran ciudad de rascacielos, de acero y vidrio. -contestó premeditadamente el profesor, girándose hacia sus alumnos e iniciando la lección.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-¿Y cómo es que ahora está todo así? Quiero decir, ¿qué pasó para que se destruyera todo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Se destruyeron a sí mismos. -en el tono del profesor no había rastro de una gran emoción, parecía acostumbrado a explicar aquella historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-¿Se inmolaron por algún motivo? –preguntó gravemente el mismo alumno, fijándose en los oscuros ojos de su maestro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-No, no se inmolaron. Se mataron entre ellos. –dijo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;Esto sucedió hace cerca de mil años. Era una civilización saliendo de su época industrial. La civilización estaba fragmentada en miles de prejuicios llamados etnias, religiones y razas diferentes. De hecho, competían entre ellos. No sólo comercialmente, sino en todo, para mostrar superioridad entre ellos. Una banalidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;" En ese proceso contaminaron su tierra, sus aguas, todo, como efecto de su carrera industrial, para ver quien llegaba antes a la meta... Si es que pudieron ver alguna. La atmósfera que nos rodea, compuesta ahora de componentes para nosotros letales, antes era respirable, llena de oxígeno. Y en vez de esta desolación, también coexistían ecosistemas completos y hermosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Pero dudo que fuera solamente sus emisiones de dióxido las que mataron todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Tienes razón. No fue el dióxido lo que lo mató todo. Fue una última guerra, en la que usaron todos, como seres primitivos, su innovador armamento. Acabaron con todo con unas potentes bombas nucleares que, además, llenaron este planeta de una radiactividad nociva durante largo tiempo. –El maestro silenció su historia y continuó observando la planicie gris, como si tratara de ver un indicio de todo ello que repentinamente sobresaliera para ellos, como un holograma de lecciones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;El alumno del principio continuó divagando en sus pensamientos y preguntó de nuevo: -Maestro, perdona que te interrumpa, pero, ¿esta historia la he de aprender como Historia Galáctica, si es que es algún punto importante, o esta explicación tiene otra finalidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Rió, y contestó.- Este planeta es un ejemplo de la época industrial de la Tierra. Luego todos lo veremos mejor cuando bajemos a la planicie de Nachquad, que es como se llamaba esta ciudad, y estudiaremos mejor esa época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Ah, vale, ya me temía que este planeta guardaba alguna clave histórica más oscura para la galaxia...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Dirás que temías que entrara en examen o algo así... -sonrió picarescamente, y algunos rieron la gracia del profesor- No, menos mal. Apenas llegaron a salir al espacio... En este planeta los arqueólogos han hecho un buen trabajo. Gracias a ello podemos entender mejor nuestro pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: 200%; font-family: arial;font-family:arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;Inició así pues, una clase de Historia de la Edad Industrial: - Ahora bajaremos todos, aseguraos que tenéis las máscaras y los trajes bien colocados. Estos monitores se aseguraran de que vais bien. No los perdáis de vista, ni hagáis tonterías -Salieron de la sala al cabo de media hora, entre el sonido de fricciones de la tela de los trajes, los murmullos, las risas de los adolescentes, y la impaciencia de los monitores en la segunda visita que atendían ese día.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;" &gt;-Bien. La humanidad estuvo al borde de la extinción en una situación similar a la de este planeta, en una edad bastante caótica...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-3449697500027842795?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/3449697500027842795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=3449697500027842795' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/3449697500027842795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/3449697500027842795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/07/clase-de-historia-la-extincin-de-una.html' title='Clase de historia: la extinción de una civilización'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-4295771704917942509</id><published>2008-07-27T12:14:00.000-07:00</published><updated>2010-03-21T11:50:53.252-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos ciencia ficción'/><title type='text'>Clase de historia: la extinción de una civilización</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Virgo se sentó en el banco marmolino. Observó la planicie que se mostraba ante ella.&lt;br /&gt;Orión se acercó por detrás y se sentó a su lado, y también observó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Infinidad de pináculos de metal y cristal roto surgían y rompían la uniformidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Bien, y me dices que esto que queda aquí son los restos de una gran civilización. –inició Virgo una conversación esperada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Para ser más precisos, todo eso fue una gran ciudad de rascacielos, de acero y vidrio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-¿Y cómo es que ahora está todo así? Quiero decir, ¿qué pasó para que se destruyera todo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Se destruyeron a sí mismos- contestó Orión a su alba discípula, bastante amargo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-¿Se inmolaron por algún motivo? –preguntó gravemente Virgo, fijándose en los oscuros ojos de su maestro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-No, no se inmolaron. Se mataron entre ellos. –dijo Orión, dejando lo dicho suspenso en la atmósfera, esperando una respuesta o una cuestión de su alumna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-¿Qué se mataron entre ellos? Entiendo que una raza alienígena quiera exterminar a otra, como sucedía antes, y como nos has enseñado, maestro, pero esto no lo entiendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Sí. –contestó finalmente Orión, y comenzó a relatar la lección de historia.- Esto sucedió hace cerca de mil años. Era una civilización saliendo de su época industrial. La civilización estaba fragmentada en miles de prejuicios llamados etnias, religiones y razas diferentes. De hecho, competían entre ellos. No sólo comercialmente, sino en todo, para mostrar superioridad entre ellos. Una banalidad. Además, ya contaminaban su tierra, sus aguas, todo, como efecto de su carrera industrial, para ver quien llegaba antes a la meta... Si es que la tenían. Y esto no es todo. La atmósfera que nos rodea, compuesta ahora de dióxido de carbono, antes era respirable, llena de oxígeno. Y en vez de esta desolación, también coexistían ecosistemas completos y hermosos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Pero dudo que fuera solamente sus emisiones de dióxido las que mataron todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Tienes razón. No fue el dióxido lo que lo mató todo. Fue una última guerra, en la que usaron todos, como seres primitivos, su innovador armamento. Acabaron con todo con unas potentes bombas nucleares que, además, llenaron este planeta de una radiactividad nociva durante largo tiempo. –Orión silenció su historia y continuó observando la planicie gris.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Virgo continuó divagando en sus pensamientos y le preguntó a Orión: -Maestro, perdona que te irrumpa, pero, ¿esta historia la he de aprender como Historia Galáctica, si es que es algún punto importante, o esta explicación tiene otra finalidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Ja, ja –rió el noble Orión.- Este planeta es un ejemplo de la época industrial de la Tierra. Luego todos lo veremos mejor cuando bajemos a la planicie de Nachquad, que es como se llamaba esta ciudad, y estudiaremos mejor esa época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Ah, vale, ya me temía que este planeta guardaba alguna clave histórica más oscura para la galaxia...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-No, menos mal. Apenas llegaron a salir al espacio... En este planeta los arqueólogos han hecho un buen trabajo. Gracias a ello podemos entender mejor nuestro pasado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-¿Fuimos así, los humanos? –apareció otra alumna humana que también estuvo escuchando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;-Sí. –Aunque Orión sabía que todos lo escuchaban, finalmente dio media vuelta sobre su trasero y se dirigió visualmente a la resta de sus alumnos. Pocos más eran humanos como Virgo y Orión, pues provenían todos de una Facultad de Historia de una región claridiana, unos humanoides amantes de las historias y bastante pacífica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Inició así pues, la clase de Historia de la Edad Industrial: - Ahora bajaremos todos, aseguraos que tenéis las máscaras y los trajes bien colocados. Bien. La humanidad estuvo al borde de la extinción en una situación similar a la de este planeta, en una edad bastante caótica...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Salieron todos de la estación, y abandonaron el banco marmolino y el bello ventanal por el que se veía el vasto yacimiento gris de pináculos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-4295771704917942509?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/4295771704917942509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=4295771704917942509' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/4295771704917942509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/4295771704917942509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/07/clase-de-historia-la-extincion-de-una.html' title='Clase de historia: la extinción de una civilización'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-1530066881249973234</id><published>2008-01-01T13:26:00.000-08:00</published><updated>2010-03-23T03:07:36.141-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mil o un mundo'/><title type='text'>Mil o un mundo. Parte III</title><content type='html'>Se llevó los documentos agazapado, guardándolos con intento de sigilo entre sus ropajes.&lt;br /&gt;El ocaso ya había acontecido, y el pueblo comenzaba a estar oscuro. Parecía como si no hubiese ocurrido nada especial en mucho tiempo. Las luces comenzaban a brotar de las ventanas, algunas de nuevo desaparecían, cerraban batientes de madera. Hacía frío, y Nór se tuvo que encarar al Bosque Sombrío mientras se dirigía a su casa. Le dio una mala corazonada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar en el interior de la sala principal de su humilde casa, encendió una pequeña lámpara de mecha corta y corrió las cortinas de todas las ventanas. Era una casa muy pequeña de un piso, y de la mesa donde normalmente comía, también pequeña con un cajón bajo la tabla horizontal, tras asegurarse con la mirada que no había nadie más, sacó abiertamente el carpesano con los documentos de Sol. Se preguntó, antes de abrirlo y desvelar quizá un secreto, si ahí dentro estaría la clave o al menos alguna pista de porque estaba muerta. Sabía que a la Guardia Popular y a todo el pueblo ese suceso le importaba muy poco, más bien estarían preocupados por no ser los siguientes. Sol pasaría a ser poco recordada. Si supieran que él tenía documentos de una mujer que supuestamente estaba loca o ejercía la brujería, creencia que con la extraña muerte de Sol se acentuó y la gente creyó confirmarlo, lo tacharían igualmente de ejercer magia negra, pero intuía que nadie se preocuparía por investigar, así que simplemente siendo cuidadoso, tendría suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió el carpesano, más tranquilo, un carpesano pesado de cuero tintado en rojo chillón y muy mal cuidado.&lt;br /&gt;Estaba lleno de más papeles, un mapa, y un sobre. Estaba sellado con cera dicho sobre, aunque no lo habían tamponado. Era de imaginar que Sol no se podía permitir el lujo de tener un tampón personal, y menos sin pertenecer a alguna familia que mereciera tener algún tipo de blasón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una carta y una llave.&lt;br /&gt;"Si esta carta ha sido encontrada, seguramente aun no habrá dejado de existir este mundo, pero seguramente yo sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si crees que lo que acabas de leer, querido lector, suena a síntoma de locura, mejor que vuelvas a dejar esto donde lo encontraste.&lt;br /&gt;La llave que acompaña esta carta es la llave que da acceso al libro del Xerosmon. Uno de estos mundos ha roto la estabilidad cósmica, y está degenerando los otros mundos. No sé muy bien si esta inestabilidad es debida a causas naturales, a causas mágicas o humanas, pero mi intención es averiguarlo. Intuyo que no es natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"He accedido a otro mundo. Si, apreciado lector, has encontrado esta carta, seguramente habrás encontrado junto a ésta un mapa. Tiene dos puntos marcados, estos puntos son una salida desde mi casa, secreta, y un portal que da acceso a este otro mundo. El mapa corresponde a la entrada del Bosque Oscuro, al sur del pueblo. Pero es muy peligroso. La gente del otro mundo, un mundo cálido, gente similar a nosotros y a la vez muy diferentes a nosotros. Tiene problemas similares a nuestro mundo: cambios del clima y del régimen estacional, y las plantas comienzan a trastornarse, aunque ellos no tienen mucha variedad. Su sacerdote cree que hay un oscuro brujo que quiere destruir todos los mundos para bien propio, o según las propias palabras del sacerdote "absorber la energía cósmica de todos los universos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esta gente tienen un mito que el sacerdote relacionó con lo que está sucediendo. En otra ocasión, según su historia mítica, ya sucedió algo parecido, pero hubo una heroína que destruyó los planes de un ser maligno que quiso el poder vital de todos los universos para hacer su reino más vasto. En su mito, hablaban de unos seres con los que la heroína tuvo que enfrentarse, parecidos por la descripción a lobos, pero dos veces más grandes, ojos grandes y mandíbulas que eran la mitad que su cuerpo. Y en vez de dientes tenían un pozo sin fondo que succionaba todo lo que a ellos se les antojaba de una forma mortal. Decían que estos seres a veces eran dominados por el brujo, a veces eran los mismos guardianes de las balizas quienes los enviaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si he contado esta historia en esta epístola, es porque al principio no creí en mitos hasta que no los vi. Si yo he muerto, seguramente me habrá pasado lo mismo que al guardián del libro de los Mil Mundos anterior a mí, del otro mundo, el mismo sacerdote. Es posible que hayan más muertes hasta que ellos no encuentren y destruyan el libro. El libro es la única clave para desvelar e incluso solucionar este grave problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Evidentemente, lector, si sigues adelante, te atiendes a grandes peligros, pero si no deseas seguir adelante, piensa que cada día el mundo morirá un poco más, conllevando la muerte de todo lo que viva, incluyendo las personas y tú mismo, e incluso antes de que muera el mundo, si esos seres, guardianes, no encuentran lo que quieren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La llave abre la puerta de algún lugar de mi casa, donde está guardado el libro, y está oculto de esos seres por unos triángulos utópicos, unos talismanes con alguna propiedad física que no acabo de comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El destino está en tus manos. Ve con cuidado. Salud.&lt;br /&gt;Sol Malinar-te-ran"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór se quedó absorto tras lo que acababa de leer. Nór no podía creer todo lo que había leído, era absurdo, pero había algo en su interior que le acongojaba, una mala corazonada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escondió todo bajo una losa de cerámica suelta, bajo su cama, se llevó la llave, el mapa y la carta en su pequeño bolso, y de noche, mientras los lobos de esos guardianes merodeaban en la oscuridad, se dirigió a la casa de Sol en busca del libro. Se largó corriendo, si bien miraba hacia atrás y los lados de vez en cuando. La noche estaba silenciosa, demasiado para su gusto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-1530066881249973234?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/1530066881249973234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=1530066881249973234' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/1530066881249973234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/1530066881249973234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2008/01/mil-o-un-mundo-parte-iii.html' title='Mil o un mundo. Parte III'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-2930486644980051136</id><published>2007-12-14T14:21:00.000-08:00</published><updated>2010-03-21T12:09:30.855-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mil o un mundo'/><title type='text'>Mil o un mundo. Parte II</title><content type='html'>Nór guardó el trozo de papel y se olvidó de él durante esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sombra tenue se removió por el bosque. Nór tuvo pesadillas y sueños extraños, pero no los recordaría durante mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, cuando la luz matinal presagiaba un amanecer, un grito despertó el pueblo. No fue el canto de un gallo, fue el grito de una mujer que madrugó para ir al médico del pueblo urgentemente. En medio de la plaza central, una figura indescriptible, desfigurada y envuelta en su sangre yacía en el suelo de piedra gris fría. Un corro se formó rápidamente alrededor. La angustia y la repugnancia crearon muecas en toda la gente. La angustia y el terror recorrió todo el pueblo. Nór se acercó, despertado repentinamente por tal insólito grito fuera de lo normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Era Sol! Era la anciana con la que había hablado la noche anterior, era lo menos esperado que le podía ocurrir. De hecho, no recordaba que jamás hubiera pasado algo así en toda su vida en el pueblo. Le entró mucha angustia. Le desconcertó mucho qué podía haber pasado. La Guardia Popular, a pesar de estar igual de alarmada, intentó alejar a la gente de la plaza. Alguien gritaba, alguien lloraba no por Sol, sino por el horror. Alguien, en un rincón, tenía su vientre revuelto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór se fue, absorto, acongojado.&lt;br /&gt;Se sentó en una silla de su casa, intentando no recordar tal macabra escena, y a la vez queriendo recordarlo. Recordó los momentos en que Sol le explicaba historias y conocimientos que ahora le parecían casi absurdos en un pequeño campo con un árbol, cuando él era pequeño, en el otro extremo del pueblo, una zona forestal más tranquila y luminosa... Tan amable, y a la vez tan entera, tan íntegra... Su mente estaba en lucha. Quería saber qué había pasado... Y no tenía sus carpesanos, y todo lo que se llevaba consigo la noche anterior. Sólo ella en esa fría plaza...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó el pedazo de papel como reacción, y observó detenidamente los símbolos. Eran muchas líneas, triángulos. Por detrás tenía un pequeño dibujo, minúsculo, como un prisma. Sacó una lupa. Era un prisma de caras romboidales, como una extraña joya. No entendió nada de ese papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a la plaza. Estaba la Guardia Popular mirando unos rastros de sangre que desaparecían en una calle, escasos metros de rastro.&lt;br /&gt;-¿Qué pasa?&lt;br /&gt;-Aléjate, joven, no tienes nada qué hacer aquí, esto es muy feo.&lt;br /&gt;-Yo quiero saber porque murió, quiero saber quién le hizo esto.&lt;br /&gt;-Chaval, nosotros estamos trabajando,..&lt;br /&gt;-Pues quiero ayudar.&lt;br /&gt;-Parece ser que ha sido un lobo o algún perro en rabia. No tiene mayor misterio.&lt;br /&gt;-Creo que alguien la amenazaba, ella tenía miedo, quiso huir. -musitó Nór intentando atraer la atención del agente.&lt;br /&gt;-Esa bruja estaba loca, niño, vete a trabajar o a hacer algo realmente importante. Ella pensó seguramente que le perseguían, se fue al bosque, y por bruja atrajo lobos, hasta el pueblo. Queremos ver si van a volver a atreverse a entrar en el pueblo. Como por su culpa pasen más desgracias,... No sé qué haremos... -lamentaba para sí el agente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór se fue frustrado e indignado por lo último dicho por el agente. No sabía donde ir, se encontraba desanimado, desorientado. Se dejó llevar por sus pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó al árbol donde Sol se reunía con más niños en los años apacibles de su infancia... Pero sólo se quedaba con Nór más ratos. Nór quería aprender más.&lt;br /&gt;"Los árboles están vivos, pero cuando son viejos dejan huecos, para poder ver su corazón, para que los que sepan encuentren conocimiento en su interior." Recordó selectivamente de manera inconsciente ese momento cuando miró el viejo roble. Estaba triste el árbol, las hojas grises anunciaban comprensión del tiempo. Fue acercándose más.&lt;br /&gt;"¿Oyes la voz del árbol, Nór?" preguntaba Sol a Nór cuando le metía medio cuerpo dentro de una hendidura natural del árbol, mientras lo sostenía dificultosamente con sus brazos. "No, sólo oigo el viento" decía Nór riéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subió hasta el árbol. No encontró la hendidura. Quizá los recuerdos de infancia se le habían distorsionado, quizá no era ese árbol. Y quizá nunca ocurrió nada, pura imaginación infantil. Y Sol realmente estaba loca. Y Nór estaba cada vez más aturdido, dejándose llevar, pues no tenía tampoco nada mejor que hacer. Probablemente la muerte de Sol, la visión de la atrocidad le había transtornado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No, no podía ser". Nór subió unas ramas. No encontró nada. Volvió a bajar, metió mal el pie, y movió un pedazo de rugosa corteza. Cayó al suelo. Encontró la hendidura, alguien la había ocultado. Metió la cabeza, y se encontró con algo, papeles. Los sacó. ¡Eran los documentos de Sol!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se preguntó como Sol había dado tanta vuelta hasta ese árbol, desde el bosque sombrío hasta el claro, al otro lado del pueblo, y cuánto había tardado, y cómo había acabado mutilada en la plaza, y ¿quién o qué le había hecho tal atrocidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El papel que le cayó a Sol la noche anterior volvió a aparecer en ese momento en su mano, lo miró y siguió aturdido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-2930486644980051136?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/2930486644980051136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=2930486644980051136' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2930486644980051136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2930486644980051136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2007/12/mil-o-un-mundo-parte-ii.html' title='Mil o un mundo. Parte II'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1754426918320219179.post-2271250688250711676</id><published>2007-11-11T12:23:00.000-08:00</published><updated>2010-03-21T11:50:22.846-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mil o un mundo'/><title type='text'>Mil o un mundo. Parte I</title><content type='html'>La anciana Sol cerró rápidamente el carpesano de cuero, cuyas hojas de su interior parecían querer escapar. No tenía tiempo de sentirse enérgica y feliz por haber acabado finalmente su trabajo de estudio e investigación, pues estaba realmente agitada por el peligro que corría. Había llegado al final, y ese conocimiento que ahora tenía era peligroso, peligroso para todo. En realidad, comenzó el peligro desde hacía varios años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió de la vieja casa rápidamente, con su carpesano y un gran libro aparentemente muy antiguo. Nór la vio y la saludó simpáticamente, pero Sol no le hizo caso, tenía más que nunca necesidad de llegar a algún sitio. Nór se quedó apesadumbrado. Ella tenía miedo, recelo con lo que tenía en sus brazos y en su mente, y prisa, mucha prisa. Pero antes de coger el camino que conducía a la estación de convoyes, se giró, miró a Nór unos segundos, y siguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Nór le gustaría comenzar este relato, el relato que explicara este cambio repentino de carácter de la dulce Sol con un “todo comenzó así”, pero no sabía nada de nada. Ella era una mujer de poca importancia en el pueblo, aunque fuese familiar lejana de Nór, hijo de una casta de medio prestigio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente Nór lo dejó correr, tenía que volver a casa antes de que acaeciera la oscuridad. Tenía que cenar, ir a dormir y prepararse para la jornada siguiente. Continuaba la cosecha de legumbres, y esa temporada tendrían que trabajar duro si querían producir algo decente esa temporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra preocupación, no sólo de Nór esta vez, sino de todo el mundo en general, era la rareza del tiempo. Los campos estaban secos. Los anuarios meteorológicos de hacía cien años registraban grandes lluvias, casi por día. Los paisajes retratados de hacía cincuenta años mostraban unas zonas fértiles, verdes como esmeraldas, y no era exageración según los abuelos. Pero entre treinta y diez años atrás, la cantidad de lluvia por mes cesó, y el tiempo se enrarecía demasiado. El año anterior, por ejemplo, no nevó en las cumbres más altas, y los glaciares se deshicieron hasta la mitad, cosa que fue agradecida por los campesinos. El río creció, pero a muchos les acongojó ese desequilibrio, se lo tomaron como mal presagio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, Nór echó de menos el bello canto de los grillos de Surian, unos grillos migratorios que venían del sur cuando las lluvias tenían que venir.&lt;br /&gt;Y evidentemente eso no sólo pasaba en Tarol, el pueblo de Nór, eso pasaba en todo el mundo, su mundo. Las transmisiones de radio los mantenían bien informados de ese hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la semana siguiente de este día relatado, cuando las cosechas estaban en mitad de proceso, la vieja Sol apareció. Parecía que Nór era el único en darse cuenta de que Sol existía, aunque no era así. Algunos echaban de menos sus potajes de legumbres. Acabarían atribuyendo las malas lenguas que la observaban su ausencia a la misma ausencia de lluvias y a las malas cosechas, como si Sol formara parte de la Naturaleza. Ciertamente, el carácter de Sol y el carácter de la naturaleza parecían estar hechos de lo mismo, se habían trastornado a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió igual de sosegada aquella vez. Nór entonces decidió visitarla aquella noche, y preguntarle qué le pasaba. Cuando estaba a punto de usar el picaporte, Sol abrió la puerta, ella estaba preparada para un viaje aun más largo. Inconscientemente Nór se quedó bloqueando la salida de Sol, y le preguntó qué le pasaba últimamente.&lt;br /&gt;Sol cogió violentamente de la muñeca a Nór y lo metió dentro de su casa.&lt;br /&gt;-No deberías estar aquí solo por la noche, tus padres se preocuparán.&lt;br /&gt;-Yo ya vivo solo –dijo alegremente Nór- soy mayor de edad. Y no desvíes la conversación haciendo ver que te preocupas por mí. Haces cosas muy raras Sol, y estamos preocupados por ti. Dime qué te pasa y no te vuelvo a molestar.&lt;br /&gt;-Si te lo contara... correrías... No te importa eso, pequeño. Debes ser el único que se quiere meter en mis asuntos,... por suerte..., pero tú deberías hacer lo mismo que el resto. Véte a tu casa. Este año será muy duro, y te aconsejo que dejes los estudios y te centres en conseguir comida.&lt;br /&gt;-Los jóvenes hemos tenido que dejar de estudiar por orden del Consejo General. Andas muy alejada del pueblo, ya tienes una clase muy baja para estar rebajándote a mendigo y vagamundos.&lt;br /&gt;-¿Quién eres tú para decirme lo que debo hacer? Intuyo que te alarma mi cambio repentino pero ¿tú también has dejado de ser el niño  inocente que fuiste? Tú también has cambiado... Si quieres ser como el resto, bienvenido seas al mundo, pero ahora déjame ir por donde quiero, tengo que arreglar unas cosas....-dudó un momento y miró fijamente a Nór.- Aunque el mundo está en peligro -le cogió y le apretó contra él, y le susurró rápidamente, mientras cogía el pomo de la puerta. - Pase lo que pase, sigue siempre tus instintos y el camino que se te marque, estarás preparado. Abre tu mente a todo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sol abrió la puerta y antes que se fuera, Nór se dirigió una última vez, aunque algo extrañado por las palabras de Sol, se recompuso :&lt;br /&gt;-Sol, sabes muy bien que a pesar de ser distantes en jerarquía y familia, siempre te he considerado como una abuela, y sabes que por ello me estoy preocupando. No he cambiado mi forma de ser, pero he tenido que madurar. Si no lo hubiera hecho, moriríamos todos. Agradezco tus enseñanzas, y las pongo en práctica, pero aunque seas una anciana, con todos mis respetos, y ya no seas para el resto funcional en los trabajos duros, te pido que te quedes, por mí, y por la comunidad. Tus idas y venidas y tu cambio hacen creer a la gente en las antiguas magas de la Ciencia Oscura, que tú eres una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sol se quedó algo perpleja, y continuó con su determinación “Magas... que sabrán ellos” susurró. Y antes de que cogiera su último camino, Nór amargamente recitó un antiguo proverbio que ella misma le enseñó cuando era pequeño “Vigila tus pasos, hacia delante, pero vigila con la tormenta que está rompiendo en el cielo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nór fue cerrando la casa de Sol. Vio un pedazo de papel que se le cayó. Era como un dibujo geométrico de algo complejo. Le gustó y se lo guardó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1754426918320219179-2271250688250711676?l=cosechademundos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cosechademundos.blogspot.com/feeds/2271250688250711676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1754426918320219179&amp;postID=2271250688250711676' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2271250688250711676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1754426918320219179/posts/default/2271250688250711676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cosechademundos.blogspot.com/2007/11/mil-o-un-mundo-parte-i.html' title='Mil o un mundo. Parte I'/><author><name>Lis Bushi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14339287513156939583</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-Fah_pD65yE8/TZth1JblV0I/AAAAAAAAAsA/OdTFd5si5Gk/s220/168959_499303688365_646838365_6245943_2337020_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
